Dolor de espalda

problemas de salud de espalda

La columna vertebral es una fuerte estructura que combina huesos, tendones, ligamentos, músculos y nervios. Siendo tan compleja, cualquier daño que le ocurriese podría provocar el tan incómodo dolor de espalda.

Causas del dolor de espalda

Los casos más comunes de dolor de espalda se dan cuando los nervios más pequeños que inervan la columna vertebral o las raíces de los nervios grandes que van a los brazos y piernas están irritados. También se da este dolor cuando los músculos erectores de la columna vertebral están distendidos, cuando los huesos, ligamentos o articulaciones están lesionadas o cuando el espacio entre las vértebras constituye en sí mismo una fuente de dolor.

Si nos referimos a la mecánica de la espalda, el dolor puede ser provocado por lesión en discos, espasmos, tensión muscular o hernia discal. Es necesario cuidarse de caídas o accidentes similares ya que podrían provocar esguinces o fracturas que por supuesto causarían instantáneo dolor de espalda.

También se puede padecer dolor de espalda ante la presencia de varias enfermedades y condiciones como lo son la escoliosis, la artritis, la endometriosis o ante la presencia de piedras en los riñones. Asimismo distintas infecciones o tumores pueden provocarlo.

Por supuesto hay ciertos aspectos que nos hacen más propensos al dolor de espalda, como la edad, la mala postura, los esfuerzos físicos mal hechos (como levantar, empujar y jalar al mismo tiempo), la mala condición física, los aumentos de peso, algunos factores hereditarios y el hecho de ser fumadores. Además, es común sentir dolor de espalda durante el embarazo por el peso de la panza y la modificación del centro de gravedad.

Síntomas del dolor de espalda

El dolor de espalda puede manifestarse de distintas maneras, desde un dolor leve pero continuo hasta uno súbito e intenso. Cuando aparece de forma repentina y aguda puede durar desde días hasta semanas, volviéndose crónico si su duración supera los tres meses.

En general el dolor se manifiesta solo en la espalda y de la forma desarrollada en el apartado anterior, pero en casos más graves puede estar acompañado de fiebre y escalofríos, pérdida de peso, debilidad en las piernas, incontinencia intestinal o vesical repentina o dolores abdominales fuertes y continuos. En todos estos casos se debe consultar a un médico lo antes posible.

Tratamiento para el dolor de espalda

El tratamiento para este problema puede incluir compresas frías (para reducir la hinchazón y adormecer el dolor) o calientes (para reducir los espasmos y el dolor mismo), medicamentos e inyecciones de calmantes.

En todos los casos se recomienda ejercicio y en algunos se recurre a tratamientos complementarios como por ejemplo la acupuntura o los masajes. Si la patología fuera muy grave se podría llegar a tratar con cirugía.

Prevención para el dolor de espalda

Se debe hacer todo lo que esté al alcance para disminuir las probabilidades de tener dolor de espalda. Entre las medidas posibles recomendamos hacer ejercicio regularmente prestando especial atención al fortalecimiento de los músculos de la espalda y cuidar la dieta para mantener un peso saludable.

No olvide consumir alimentos ricos en calcio y vitamina D (acompañada de unos 15 minutos de sol al día para su absorción) de modo de mantener sus huesos fuertes. Asimismo tenga presente mantener una buena postura (debe estar erguido tanto cuando se encuentre de pie como cuando esté sentado) y evitar levantar objetos pesados (si de todos modos debe hacerlo no se incline hacia el objeto, doble sus rodillas procurando que la rodilla no vaya más adelante que la punta del pie y mantenga la espalda recta, como si hiciera una buena sentadilla).

Recomendaciones para prevenir el dolor de espalda

Lo ideal para evitar el dolor de espalda no es simplemente recurrir al tratamiento cuando la molestia nos asalta, sino hacer modificaciones en nuestro estilo de vida que nos permitan no llegar a la instancia de dolor.

Ya hemos hablado de la dieta, el ejercicio, de desechar malos hábitos como el cigarrillo y de poner atención a las posturas y esfuerzos que hacemos, ya que los mismos podrían conducirnos a la lesión.

También es conveniente tener un fisioterapeuta de confianza que indique distintos tratamientos preventivos.Si quieres puedes dejarnos tus consejos o preguntas a modo de comentario en este artículo y entre todos completaremos al máximo la información sobre los dolores de espalda